
La inteligencia emocional se refiere en sí mismo a dos puntos. La manera en la que nos relacionamos con nuestro entorno, en la sociedad, y la forma en la que nos relacionamos con nosotros mismos. De manera en que al tratar de evaluar el estado de nuestra inteligencia emocional se deben tomar en cuenta factores como lo son la consciencia de uno mismo, la expresión emocional, el grado de autonomía, confianza en uno mismo, actitud frente a los demás, la capacidad de escuchar y la actitud para desarrollarnos en un grupo. La inteligencia emocional se muestra siempre en cualquier aspecto de la vida, pero cuando se encuentra un individuo frente a un problema, entran factores tan determinantes y esenciales como lo es el afrontamiento. Visto el afrontamiento desde el estilo de afrontamiento (sea al problema, a la respuesta emocional o a una revaluación de la inicial a la situación), hasta el método empleado y la estrategia a usar. Un problema entonces será resuelto, en su mayoría si no es que totalmente, en base de la complementación de la inteligencia emocional del individuo y en la manera en que éste lo afronte.
Vemos la gran relación que se tiene entre estos dos temas desde el estilo de afrontamiento que puede ser conforme a la respuesta emocional. En un principio el problema es presentado como una nueva situación para el individuo, entonces funciona el problema como un estímulo para provocar una emoción. La emoción provocada en el sujeto se verá subordinada a puntos como el grado de confianza en uno mismo, la actitud frente a los demás y consciencia de uno mismo. De modo en que si el sujeto tiene una inteligencia emocional muy desarrollada en el aspecto de consciencia de sí mismo y en su confianza tomará el problema con un estilo de afrontamiento hacía el problema sabiendo el alcance de sus habilidades para resolver el problema y teniendo la confianza suficiente en sí mismo como para desarrollar alguna estrategia de planificación o de desarrollo personal al saberse incapaz de resolver el problema por sí solo. En este individuo también tendrá mucho que ver su capacidad de expresión emocional y su autoestima.
Pero, ¿Qué sucede si no? Deberemos aceptar más que comprender la variabilidad del desarrollo de un individuo a lo largo de su vida, de modo en que el grado de confianza en sí mismo dependerá de que tan fomentada haya sido por parte de sus instructores (tomando como tales a sus maestros, padres, etc.), también considerar los contactos y ejemplos de vida que ha adquirido. Entonces sucede que el sujeto no ha desarrollado su inteligencia emocional. Al enfrentar un problema sucederá lo mismo en un principio que con un individuo de inteligencia emocional más desarrollada (suponiendo la misma circunstancia, suceso improbable pues nunca un suceso se repite ni en espacio-tiempo ni en persona) el estímulo llega al sujeto, responde interiormente con una emoción, sin embargo esta vez la emoción no será una positiva. Entonces en caso de haber sida reprimida su capacidad de expresión emocional (suceso muy usual en la sociedad actual y en cuanto a la cultura y los “roles del sexo”) responderá conforme a la respuesta emocional tratando de reducir o eliminar la respuesta emocional generada por el evento. A partir de ahí se decidirá si desarrolla un método activo, pasivo o de evitación. Es ahí donde la siguiente decisión está asociada al grado de autonomía, la capacidad de escuchar a los demás y el conocimiento de sí mismo. Es cierto que se verán siempre involucradas muchas otras de las variadas inteligencias múltiples. Pero las emociones, que a su vez están sujetas al temperamento y personalidad del individuo, serán las que ubicarán al individuo en un estilo y método de afrontamiento. Las estrategias de afrontamiento serán decididas conforme a la situación y a la persona.

Se debe remarcar que ningún método o estilo de afrontamiento es mejor que el otro. Se sabe en efecto que un individuo que se inclina siempre o la mayoría de veces por un método pasivo a lo largo de su vida tendrá dificultades al resolver problemas o en la toma de decisiones enormemente trascendentales en su vida, pero es cierto que si suponemos una situación en la que un método activo sea tomado por un estilo de afrontamiento al problema derivado de una emoción o instinto que tenga que ver con su personalidad o temperamento para atacar a la amenaza, tomemos a la amenaza o fuente del problema a un asaltante, en una estrategia de confrontación (afrontamiento directo) sabemos que entonces lo más prudente podría ser un método pasivo, con un estilo de afrontamiento a la respuesta emocional y con una estrategia de control emocional para sobrevivir al atentado. Las respuestas paliativas en las estrategias de afrontamiento son más propensas a seguirse por aquellos con una inteligencia emocional poco desarrollada, eso se da debido a una baja autoestima, así como una inadaptación social gracias a la dificultad que muestra un sujeto con dichas características en relacionarse al no poder expresar sus emociones con la claridad necesaria para una correcta comunicación. Sabiendo antes que una respuesta paliativa consiste en la búsqueda de alternativas a una solución que por resultado afecte a la salud del individuo.
El desarrollo de la inteligencia emocional puede ser inmensamente variado entre las sociedades con las que se convive en el mundo. Es cierto que el crecer en un ambiente sano mental y emocionalmente derivara en un individuo con bases sólidas y flexible ante una sociedad tan cambiante e incomprensible, aparte se puede tomar en cuenta la multiculturalidad ya tan accesible en nuestros tiempos interviene en los individuos a tener un desarrollo en las habilidades del trabajo en conjunto y de la consciencia de uno mismo en sí. En tanto podemos ver al afrontamiento, con sus métodos, estilos y estrategias como las consecuencias de una serie de respuestas y decisiones cognitivas del individuo, aunque algunas veces también lo sean “inconscientes”. La unión de ambos, pues son acciones y definiciones nombradas intuitivamente, cualquiera que sea el resultado son nuestras más grandes herramientas para los obstáculos en la vida, y sabemos que la vida se basa en metas y obstáculos irrevocablemente.
fuentes:
HELIOS,Centro Holista,
test de inteligencia emocional, actualizado el 3 de mayo del 2010, consultado el 3 de mayo del 2010. disponible en:
http://www.helios3000.net/tests/eq.shtml
Diccionario de la Real Academia española,vigésima segunda edición,
inteligencia,
consultado el 3 de mayo del 2010, disponible en:
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=inteligencia